¿Qué es y cómo se calcula el arancel de procuradores?

¿Qué es y cómo se calcula el arancel de procuradores?

Un arancel de procuradores es el conjunto de normas que establecen los honorarios (también llamados derechos) percibidos por los procuradores por tramitar un asunto en sede judicial o ante las Administraciones Públicas (si un litigio es de cuantía menor a los 2000 euros, no se necesita abogado ni procurador).

De este arancel se excluye cualquier otra gestión que deba llevar a cabo el procurador en el ejercicio de sus funciones. Este arancel o conjunto de normas está regulado por el real decreto 1373/2003, de 7 de noviembre y fija unas condiciones económicas que el procurador podrá aumentar o disminuir en doce puntos porcentuales

(diferencia entre dos porcentajes), si así lo establece de acuerdo con el cliente. Es decir, existe un margen para la negociación con el procurador, aunque la base esté fijada por real decreto.

En este arancel, los honorarios se fijan según sea el orden: por ejemplo, civil o penal, etc.; Según sea el proceso por ejemplo, juicio declarativo, procesos especiales, etc.; Según sea el tribunal por ejemplo de menores o eclesiástico, etc.; según la fase del proceso: por ejemplo, fase de instrucción o juicio oral, etc.

Para tener una idea de la horquilla de los honorarios

Digamos que en los juicios declarativos del orden civil, el real decreto prevé una tabla de honorarios que se establecen según la cuantía del litigio, con cuantías desde los 60,10 euros, por los que se cobran 9,64 euros de honorarios; hasta los 601.012,10 euros, por los que se cobran 1.540,39 euros. Por cada 6.010,12 euros o fracción que exceda de 601.012,10, el procurador cobrará 11,24 euros. Esto sirve como base, y luego el propio real decreto establece unas normas adicionales, así como distintos importes y porcentajes que aumentan la factura del procurador. Sin embargo, si el litigio no se puede cuantificar, el procurador cobrará una cantidad fija de 260 euros.

Estos honorarios se incrementan, por ejemplo, en los juicios concursales, donde se tiene en cuenta el pasivo definitivo de la empresa en concurso de acreedores.

Aunque hay firmas de procuradores que ofrecen una calculadora de honorarios, esta se basa únicamente en la cuantía del litigio y no tienen en cuenta los demás avatares de un juicio (recursos, medidas cautelares, etc.). Por todo ello, es preferible acudir al profesional para tener una estimación de lo que tendremos que desembolsar.

Al inicio de los trámites, y al igual que se hace con el abogado, el cliente deberá abonar al procurador una provisión de fondos para los distintos gastos en los que habrá de incurrir para iniciar el procedimiento;  y al terminar este, el cliente abonará el resto, según se haya acordado con el profesional. Naturalmente, si la provisión de fondos superara lo previsto para los gastos totales, el procurador deberá devolver la diferencia.

El procurador emite una factura con IVA e IRPF: el IVA se añade a la base imponible que paga el cliente y el IRPF se resta. Si el procurador ha ido percibiendo provisiones de fondos, tendrá que ir liquidando el IVA regularmente.

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